Atracciones turísticas
Heidelberger Schloss (El castillo de Heidelberg)
Erigido sobre una fortificación medieval encima del casco histórico. Aquí residieron los príncipes electores del Palatinado Electoral de la dinastía de Wittelsbach durante más de cuatro siglos. La construción más antigua que existe todavía en el castillo es el "Ruprechtsbau" que fue encargada a construir por el príncipe electoral Ruprecht III alrededor del ano 1400. En 1693, durante la Guerra de los Nueve Anos, el castillo y sus torres resultaron destruidos. Las ruinas se convirtieron en el símbolo de la época del romanricismo en Alemania.
El billete para el castillo incluye el viaje con el funicular del la estación Kornmarkt hasta el castillo y de vuelta así como la entrada al Museo Farmacéutico Alemán (véase en Museos).
Este billete se puede adquirir en el punto de información turística en la estación central, en el Ayuntamiento o en la estación del funicular.
Schlosshof 1
Téléfono: +49 6221 538421
www.schloss-heidelberg.de
Horarios: diariamente de 8.00 a 17.30 h
Precio: Billete combinado (funicular, patio del castillo, gran barril, Museo farmacéutico) Adultos 5,00 €, billete reducido 3,00 €
Visita guiada al interior del castillo
Visita a las salas conservadas o reconstruidas de los Electores Palatinos.
Precio: Adultos 4,00 €, billete reducido 2,00 €
Deutsches Apotheken-Museum (Museo farmacéutico alemán)
Que presenta una colección de oficinas, recipientes y diferentes medicamentos.
Téléfono : +49 6221 25880
www.deutsches-apothekenmuseum.de
Horarios: De abril a octubre: de 9.30 a 18.00 h, de noviembre a marzo: de 10.00 a 17.30 h
Precio: Billete combinado (funicular, patio del castillo, gran barril, Museo farmacéutico) Adultos 5,00 €, billete reducido 3,00 €
Karl-Theodor-Brücke/Alte Brücke (El puente de Carlos Teodoro/Puente viejo)
Este puente de piedra con su remarcable puerta, que antiguamente formaba parte de las muralla de la ciudad, ha sido siempre uno de los símbolos de Heidelberg. Erigida entre 1786 y 1788 bajo el príncipe elector Carlos Teodoro. Las estatuas de Carlos Teodoro y Palas Atenea dominan el panorama del puente. La Puerta del Puente existe desde la Edad Media.
Karlstor (La Puerta de Carlos)
Erigida entre 1775 y 1781 bajo el príncipe elector Carlos Teodoro según los planes de Nicolas de Pigage. Ejemplo del clasicismo temprano.
Karlsplatz (La Plaza de Carlos)
Desde la plaza de Carlos que se llama así en honor del Gran Duque Carlos Federico de Baden se puede disfrutar de una espléndida vista al castillo. Los laterales de la plaza los componen la Casa Mittermaier (una casa patricia del siglo XVIII), el palacete del Gran Duque (a partir de 1805 la Corte Noble de los grandes duques de Baden y desde 1921 la Academia de las Ciencias) y el Palacete Boisserée presentaron la colección de pinturas más famosa del romanticismo. Hoy es el Seminario Germanístico de la Universidad.
Kornmarkt (El Mercado de Granos)
Este antiguo mercado de abastos está presidido por una imagen de la Virgen del siglo XVIII en una marcada actitud de autoridad. Directamente
debajo del castillo se encuentra el palacete de Graimberg, así llamado en recuerdo del protector del castillo, el Conde Charles de Graimberg,
que en el siglo XIX salvó la ruina del castillo y le dio fama mundial. En el palacete del príncipe Carlos, en el lateral este de la plaza, se encuentra
actualmente la histórica sala de los espejos que se utiliza para celebrar eventos.
Universitätsplatz (La plaza de la Universidad)
Esta plaza se encuentra en el antiguo límite del municipio al que hoy hace referencia el nombre de una calle antigua: “Grabengasse” (callejuela del foso). La plaza está dominada por los edificios de la Universidad Antigua y de la “Universidad Nueva”. El edificio inaugurado en 1931 pudo ser construido gracias a una colecta promovida en los EE.UU. por Jacob Gould Schurman (un antiguo embajador americano y estudiante en Heidelberg). En el patio interior se encuentra la “Hexenturm” (torre de las brujas), que antiguamente estaba integrada en la muralla de la ciudad
y más tarde fue utilizada como cárcel de mujeres. La placa conmemorativa dedicada a Martín Lutero recuerda su estancia en el año 1518 en el convento agustino de la ciudad, que en aquella época se encontraba en esta plaza.
Marktplatz (La plaza del mercado)
Se trata de una de las más antiguas plazas de la ciudad y está encuadrada entre el Ayuntamiento al este y la Iglesia del Espíritu Santo (Heiliggeistkirche) al oeste. En medio de la plaza se encuentra la fuente de Hércules que fue erigida entre 1706 y 1709 y que hace referencia a los enormes esfuerzos que costó a la población la reconstrucción de la ciudad tras la Guerra de los treinta años. En el Ayuntamiento se encuentra un punto de información turística en el que podrá adquirir billetes para un recorrido guiado por la ciudad o la tarjeta HeidelbergBeWelcomeCARD y cualquier otra información sobre Heidelberg.
Horarios: De lunes a viernes de 8.00 a 17.00 h, sábados de 10.00 a 17.00 h, domingos y festivos cerrado.
El hotel “Zum Ritter St. Georg” (caballero de San Jorge)
Es una de las pocas casas patricias de Heidelberg que se salvó de la destrucción de la Guerra de los Nueve Años y más tarde sirvió durante algún tiempo de ayuntamiento. Desde entonces y hasta ahora este edificio histórico ha dado la bienvenida a incontables huéspedes de la ciudad en sus tradicionales funciones de hotel y restaurante. El edificio, que está exuberantemente ornamentado, fue construido en estilo renacentista tardío en el año 1592 por orden del comerciante francés en paños Charles Belier. La figura ecuestre de San Jorge del frontón le da a la casa su nombre. El constructor puso en la fachada retratos de su familia así como su escudo de armas con un carnero (la palabra francesa Bélier = carnero).
Bergbahn (El funicular)
En su tramo bajo este funicular se considera el más moderno de Alemania y su tramo alto disfruta del prestigio de ser el funicular eléctrico más antiguo del mundo. El viaje se extiende desde el Mecado de Granos (Kornmarkt) al castillo y continúa hasta la estación de Molkenkur para llegar finalmente al punto más alto de Heidelberg “Königstuhl” (“Silla del Rey”). Allí se puede elegir entre numerosas sendas de montaña que ofrecen una maravillosa vista sobre Heidelberg. Los vagones del funicular funcionan regularmente todo el año y los billetes se pueden adquirir en las estaciones. Si desea más información, consulte la página www.bergbahn-heidelberg.de
Philosophenweg (El camino de los filósofos)
El famoso paseo a lo largo de las soleadas laderas de la montaña Heiligenberg ya sirvió de inspiración a muchos sabios. El camino de los filósofos conduce cuesta arriba desde el puente de Theodor Heuss hasta el jardincillo de los filósofos. El mirador "Merianausblick" invita a descansar en alguno de sus numerosos bancos para poder disfrutar de la increíble vista al castillo y a la ciudad. El grabado al cobre de Matthäus Merian muestra una vista panorámica de Heidelberg del año 1620. Esta soleada terraza natural está poblada de un gran número de plantas mediterráneas y de muchas especies animales amantes del calor como, p. ej. raras especies de lagartijas. Este camino constituye una hermosa zona de recreo para los habitantes y los visitantes de la ciudad. El camino también es accesible desde la senda serpenteante que pasa junto al puente viejo.
Marstall (Las caballerizas)
En un principio el edificio era el arsenal del castillo y servía de alojamiento a los caballos, carros y atelajes. Más tarde el edificio fue utilizado como cuartel y seguidamente como hospital. Desde 1971 pertenece como edificio de seminarios a la Universidad de Heidelberg y en la actualidad contiene los comedores universitarios.
Heuscheuer (El pajar de heno)
Aquí se almacenaba el heno para las vecinas caballerizas. Más tarde el edificio se utilizó como almacén municipal. Durante la remodelación de 1963 en edificio de aulas universitarias se descubrieron accesos a antiguas torres defensivas. Uno de los citados accesos se puede visitar hoy en día.
Neckarwiese (Praderas del Neckar)
Las praderas del Neckar tienen para los habitantes de Heidelberg el mismo significado que para los habitantes de Múnich el jardín inglés. La orilla norte del Neckar entre el puente Theodor Heuss y el puente Ernst Walz se convierte en un frecuentadísimo punto de reunión desde los primeros días de buen tiempo de la primavera hasta los últimos días del otoño dorado. Aquí se mezclan las generaciones y las capas de la población paseando, tomando el sol, jugando al balonvolea de playa, al disco volador o haciendo giras campestres.
Nota visite el gran parque de juegos acuáticos.
El Centro de Congresos Stadthalle de Heidelberg
El centro de congresos, que fue construido en 1903 con ocasión del 100° aniversario de la Universidad de Baden, está ubicado junto al Neckar y en el mismo corazón del centro antiguo. Con su arquitectura de estilo neoclásico y de piedra roja deja su impronta en el recuerdo del viajero. La fachada sur del edificio muestra retratos de profesores de Heidelberg y de famosos artistas. Este singular edificio histórico constituye un ideal y muy popular emplazamiento para congresos, jornadas y eventos culturales. El centro de congresos es la pieza clave del proyecto de remodelación urbana “Ciudad junto al río”.
Bergfriedhof (El cementerio de montaña)
Muchas famosas personalidades han encontrado el lugar de su último reposo en el cementerio situado en la calle Rohrbacher Straße. Entre ellas se podría destacar el primer presidente de la República de Weimar Friedrich Ebert, los científicos Robert Bunsen y Carl Bosch, el sociólogo
Max Weber y la poetisa Hilde Domin, por sólo nombrar algunas.
Tiefburg
En el barrio de Handschuhsheim se puede contemplar este castillo medieval dotado de anchos fosos. Actualmente se ha convertido en un centro de exposiciones y eventos.
Königstuhl
La incomparable silueta urbana de Heidelberg está dominada por la montaña local Königstuhl (“Silla del Rey”), que se eleva hasta 568 m sobre el centro antiguo y el río Neckar y alberga una variada zona de recreo. En ella se puede hacer senderismo o descansar en alguno de los bellos paradores para excursionistas. En la halconería Tinnunculus (www.tinnunculusheidelberg.de) se puede disfrutar todos los días de un espectáculo de cetrería. También se puede visitar el “paraíso de los cuentos” (“Märchenparadies”), un parque temático especialmente recomendable para los niños de entre 3 y 7 años (www.maerchenparadies.de) así como el observatorio astronómico de la región de Heidelberg-Königstuhl (existe la posibilidad de reservar una visita guiada al observatorio en la página www.lsw.uni-heidelberg.de). Y todo ello sin olvidar las maravillosas vistas sobre Heidelberg y el valle del Neckar.
El monte de Heiligenberg
En ninguna parte es tan antigua la historia de Heidelberg como en el monte Heiligenberg, de 330 m de altura. Ya en el 400 a. de C. se establecieron aquí los celtas y fortificaron su emplazamiento con un anillo de murallas que en parte todavía se conserva hoy. Unos 500 años más tarde, en torno al 80 de nuestra era les siguieron los romanos que erigieron aquí un templo a mercurio para rendir homenaje al culto al dios Mitra. A lo largo de la historia este monte siempre fue un centro religioso. En la actualidad los visitantes del Heiligenberg pueden hacer senderismo por los numerosos senderos del monte y contemplar en la cima las ruinas de los conventos de San Miguel y de San Esteban, así como la Thingstätte (lugar de reunión) un gran escenario al aire libre de los tiempos del nacionalsocialismo.




